Manchas cutáneas: cómo tratarlas

Cómo actuar de manera eficaz frente a las manchas marrones


Las manchas cutáneas se pueden contrarrestar con un programa diario multiactivo.

Las manchas cutáneas son zonas de piel que presentan una diferencia de pigmentación. Las más comunes salen más oscuras que la zona normal circundante y por eso se denominan discromías hiperpigmentadas.
Se deben a una producción excesiva de melanina, el pigmento que determina el color natural de nuestra piel (tez), pero que en ocasiones se deposita de manera no uniforme en una zona de la epidermis.

Las manchas se distinguen en LOCALIZADAS, como las manchas de la edad, con forma redonda/ovalada, poco extensas y con bordes regulares, y en DIFUNDIDAS, como el melasma, más extensas y con bordes irregulares.
Las discromías son un problema estético cada vez más difundido que puede causar malestar porque, al alterar el natural color de la piel, hacen que la piel aparezca irregular y poco luminosa.  

Cómo tratar las discromías

El tratamiento de las discromías o manchas marrones debe ser adaptado según el tipo de mancha (localizada o difundida) y es oportuno saber que requiere también plazos largos porque los efectos resultan visibles tras haber concluido el proceso normal de renovación cutánea, o lo que es lo mismo, después de cuatro semanas aproximadamente. Además, cualquier tratamiento debe combinarse con una adecuada protección de la piel contra los rayos UV.

En ocasiones ni siquiera los tratamientos estéticos faciales son capaces de eliminar completamente las manchas marrones, por eso el objetivo más realista del tratamiento es  obtener una considerable disminución de la visibilidad de la mancha y un tono de piel más uniforme y luminoso.
Para obtener este objetivo sigue un programa diario específico, que combine diferentes efectos:

  • inhibir la producción y distribución de melanina
  • estimular el recambio celular para eliminar las capas más superficiales de la piel
  • proteger eficazmente de los rayos UV

Considera que cualquier programa de tratamiento de las discromías debe seguirse con constancia, manteniéndolo como mínimo durante cuatro semanas y debe combinarse con una protección solar adecuada al fototipo y a la estación: de hecho la exposición a los rayos UV es el principal factor desencadenante y perjudicial de las discromías cutáneas.

Contrarrestar las discromías con una estrategia multiactiva

El color natural de la piel se debe principalmente a la melanina, un pigmento producido por células específicas - los melanocitos - localizados en la capa basal de la epidermis.
El proceso que da lugar a la pigmentación cutánea (melanogénesis) es muy complejo y consiste en la transformación de un aminoácido, la L-Tirosina, en melanina y en la sucesiva distribución de los melanocitos, en forma de pequeños gránulos, a las células epidérmicas circundantes, en sentido horizontal.
De esta manera la pigmentación se difunde de manera homogénea y uniforme, dando origen al color de la piel. Cuando nos exponemos al sol, los melanocitos se estimulan  y “trabajan” más intensamente, produciendo más melanina para proteger la piel y ocasionando el tan conocido bronceado
En ocasiones, por causas diferentes y mecanismos todavía poco conocidos, algunos melanocitos producen un exceso de melanina que tiende a difundirse en vertical, en vez de en sentido horizontal, acumulándose en algunas zonas y formando por tanto unas manchas marrones o discromías hiperpigmentadas.

Para intervenir de manera eficaz en un proceso tan complejo como es la melanogénesis, desde el punto de vista cosmético se utilizan tratamientos formulados con diferentes ingredientes activos según el principio de la sinergia de efectos.
De hecho es importante combinar varias sustancias para contrarrestar el proceso de la producción y distribución de la melanina y favorecer la renovación epidérmica.

Por consiguiente una buena estrategia multiactiva debe actuar sobre varios frentes:

  • Inhibir la formación de la melanina: algunas sustancias, inclusive de procedencia natural como el gentisato de metilodel extracto de raíz de genciana, actúan contrarrestando la actividad de la enzima tirosinasa, implicada en el proceso de formación del pigmento.
    • El inhibidor más potente conocido hasta la fecha es la hidroquinona, ingrediente sin embargo prohibido por la normativa cosmética vigente en la Unión Europea (Reglamento CE nº 1223/2009) puesto que no es seguro para su utilización sobre la piel.
  • Inhibir la transferencia de la melanina a la epidermis: puesto que las manchas se forman por acumulación de melanina, los ingredientes que ayudan a obstaculizar esta transferencia de los melanocitos a la epidermis, como un particular lipo-aminoácido (Undecilenoil fenilalanina)contribuyen a la acción despigmentante de los tratamientos.
  • Estimular la renovación de la epidermis: favoreciendo la renovación de las capas más superficiales de la piel con una acción exfoliante, se obtiene un inmediato efecto despigmentante y un aspecto de la piel más “fresco”. Los activos más comunes para obtener una buena exfoliación son los: Alfa-hidroxiácidos (AHA) y los Poli-hidroxiácidos (PHA)
  • Proteger de las radiaciones UV: cualquier tratamiento despigmentante resulta ineficaz si no se combina con una protección adecuada. Si tienes una predisposición genética a las manchas marrones, y cuando éstas ya están presentes, es importante que utilices con regularidad una crema con filtros protectores solares, incluso en invierno

Para comprender en profundidad qué son las discromías lee nuestro artículo: Manchas cutáneas: qué son, de qué dependen y cómo tratarlas

Un programa diario contra las manchas

Para tu programa despigmentante diario, sigue siempre como mínimo 3 pasos:

1. Limpieza con efecto exfoliante: elimina las células más superficiales, hace que la piel luzca más luminosa y la prepara para recibir los tratamientos siguientes.
2. Tratamiento protector de día: regula la producción de melanina, previniendo la formación de manchas y el empeoramiento de las ya existentes. Con protección UV media o muy alta en función de tu fototipo y de la estación.
3. Tratamiento intensivo: diferente en función del tipo de manchas. Para manchas difundidas un sérum unificador, para manchas localizadas una fórmula para aplicar específicamente. Indicados sobre todo por la noche combinados con un producido de acción hidratante.

Para reducir el malestar provocado por la presencia de las manchas puede ser además muy útil utilizar un maquillaje corrector con efecto camuflaje: con el  corrector puedes eliminar “visualmente” la discromía y a continuación con la base de maquillaje puedes cubrir y unificar el tono de piel.

Para profundizar en el tema del maquillaje corrector lee el artículo: El camuflaje, qué es y cómo se aplica.


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Te recomendamos en cualquier caso consultar con tu farmacéutico y/o tu dermatólogo que te aconsejarán lo mejor posible.

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DEFENCE B-LUCENT hace uso de una estrategia multiactiva:

  • inhibe la producción de melanina (gentisato de metilo)
  • dificulta la distribución de la melanina y por tanto su acumulación en algunas zonas (lipo-aminoácido)
  • estimula la renovación celular (Alfa y Poli-hidroxiácidos)

Un programa diario en 3 pasos que consiste en:
1. una limpieza con efecto exfoliante
2. un tratamiento protector de los rayos UVA y UVB
3. un tratamiento intensivo diferente en función del tipo de manchas. Para manchas difundidas un sérum unificador, para manchas localizadas una fórmula para aplicar específicamente.